El agua de rosas, un aceite esencial que se obtiene a partir de los pétalos de rosas, como muchos aceites y esencias tiene su origen hace cientos de años. Los griegos y romanos la usaban en rituales religiosos y, aquellas mujeres con mayor posición económica y social, la usaban como perfumes e hidratante para la piel, así como sus beneficios para la piel.

Hoy en día ya no es un producto limitado a la alta clase social, sino al alcance de cualquiera. De hecho, se utiliza para elaborar perfumes, como aromático en la comida y en determinados productos cosméticos.

Beneficios del agua de rosas

A lo largo de los años se han analizado y verificado sus beneficios para la salud. Es ideal como tónico antiinflamatorio y descongestionante para aliviar los signos del cansancio como las bolsas de los ojos. También, es perfecta por su alto contenido en vitamina B, E, taninos y pectina para limpiar la piel, más hoy en día que se encuentra expuesta a numerosos contaminantes ambientales.

A nivel interno, el agua de rosas tiene capacidad para aliviar el dolor de cabeza de una forma natural, tan sólo humedeciendo pañuelos en este agua y aplicándolos en la frente. Además, es relajante y tiene propiedades antibacterianas y cicatrizantes, perfecto para las úlceras cutáneas y combatir el acné.

 

¿Cómo hacer agua de rosas casera?

El agua de rosas se puede adquirir en ecommerce especializados y como contenido de productos hidratantes, geles o champú. Pero podemos elaborarla nosotros mismos.

Como ingredientes sólo necesitamos una abundante cantidad de pétalos de rosas, entorno a medio kilogramo, una cacerola con tapa, medio litro de agua destilada y una botella de cristal con cierre hermético. Como ves son ingredientes muy sencillos y que todos tenemos en casa.

 

Te recomendamos que los pétalos de rosas sean de color rojo y/o rosas, ya que desprende mayor fragancia. Bien, en primer lugar, llena la cacerola con medio litro de agua destilada e incluye los pétalos de rosas. A continuación, llevamos el agua y los pétalos a hervir con fuego alto. Cuando veas que comienza a hervir, disminuye el fuego. Recuerda tener la cacerola tapada es importante que el vapor no se escape, porque este contiene todos los aceites esenciales de las rosas.

Mantenemos a fuego lento durante 10 minutos nuestra mezcla y al transcurrir este tiempo apagamos el fuego. Pero dejamos en la olla durante una hora el agua y los pétalos, con la tapa puesta, como si fuera una infusión.

Cuando todo el vapor haya desaparecido y se haya depositado en el agua, filtramos nuestra mezcla y la introducimos en la botella de cristal, la cerramos bien y la dejamos en la nevera.

Tendrás lista para usar el agua de rosas al día siguiente. Sii te han regalado rosas recuerda que son mucho más que unas flores decorativas, puedes usarlas para hacer agua de rosas y disfrutar de todos sus beneficios para la salud.