No importa la cantidad ni cuán frecuentemente recibamos flores, ni tampoco la especie que nos regalen. Las rosas siempre son motivo de alegría. Unida cada variedad a una simbología, podemos contar historias y expresar nuestros sentimientos: la roja significa amor y pasión, con la naranja se destaca la emotividad, la violeta indica la larga vida y prosperidad, pero también la fuerza de la mujer, mientras que la amarilla se usa para expresar poder y la blanca para la pureza.

Las rosas, además de tener un aspecto indiscutiblemente bello, sirven para decorar muchos espacios. Pero también son un método encargado de ayudarnos a levantarnos cada día con un ánimo distinto. Cualquiera puede hacer de las rosas las protagonistas de sus historias. Si nos fijamos, estas flores están presentes en los mejores momentos de nuestras vidas: bodas, aniversarios o celebraciones, eligiéndolas como regalo o decoración. En ocasiones queremos que los recuerdos de estas vivencias perduren no solo en nuestra memoria, sino también de alguna forma física. Queremos conservar algún objeto ligado a ese momento que tan feliz nos hizo. Secar las rosas presentes en estas experiencias es una buena forma de conservarlas por siempre. Descubre cómo hacerlo paso a paso.

Antes de secar la rosa

Antes de empezar el proceso de secado de la rosa, debes tener en cuenta algunos aspectos, así como los materiales que necesitarás.

  • En caso de que vayas a cortar las flores del rosal, espera a que la rosa se abra completamente para secarla cuando más bella esté. Este será el momento ideal para secar las rosas y poder conservarlas sin que les caigan los pétalos.
  • Tanto si las cortas como si te las regalan, antes de secarlas debes quitar las hojas dañadas o que tengan mal aspecto. De lo contrario, el proceso de putrefacción se acelerará y nuestras rosas se verán perjudicadas.
  • Elige un espacio con escasa luz natural, sin humedad y con un poco de ventilación.
  • Para secarlas necesitarás un cordel, laca y un lugar donde colgarlas, como una percha o tendedero.

Rosas secas

Pasos a seguir

A continuación te explicamos el proceso que debes seguir paso a paso para que tus rosas conserven la buena apariencia y se mantengan enteran durante el secado.

  1. Lo primero que debes hacer es buscar el espacio que cumpla con los requisitos que anteriormente hemos explicado. Debe ser un lugar oscuro, sin humedad y con ventilación para que el proceso de secado pueda llevarse a cabo correctamente. Puedes optar por patios interiores, galerías, terrazas o cualquier otro rincón que cumpla estas condiciones.
  2. Una vez tengas claro dónde ubicar las rosas, debes prepararlas: ata con un cordel o con cualquier otro material el final del tallo de cada rosa para poder colgarlas boca abajo para que se sequen y se mantengan erectas. Ata la otra parte del cordel a algún objeto para que las rosas cuelguen boca abajo.  Puedes utilizar una percha o un tendedero de ropa.
  3. Deja las rosas boca abajo durante aproximadamente dos o tres semanas hasta que se sequen por completo.
  4. Una vez pasado este tiempo, comprueba que las rosas se han secado y, si es así, rocíalas con un poco de laca del cabello para que se conserven mejor y que los pétalos no se caigan. Te recomendamos hacerlo procurando mantener la distancia suficiente para no estropearlas.
  5. Deja que las rosas con laca reposen durante tres días.
  6. Si lo consideras necesario, puedes repetir los dos últimos pasos. Es decir, vuelve a rociar las rosas con laca y espera otros tres días más. Una vez llegues a este punto, tus rosas ya estarán secas.

Si sigues este procedimiento podrás conservar las rosas durante más tiempo. ¿Verdad que es bonito poder conservar esos recuerdos gracias a una flor?