Desde hace un tiempo es frecuente que nos sirvan una ensalada, una tarta o un plato salado adornado con flores comestibles. Añadir flores a nuestra comida no solo la hace más atractiva y fresca a la vista, sino que también aporta sabores diversos, matices e incluso nutrientes. De hecho, están consideradas como alimentos con alto aporte de minerales vitales para nuestro metabolismo como el hierro, zinc, calcio, potasio y magnesio. Y aunque parezcan dignas de paladares selectos o bolsillos privilegiados, lo cierto es que las tomamos más a menudo de lo que pensamos, pues el brócoli, la coliflor o el azafrán son flores.

Pues bien, hay muchas flores que son comestibles y que podemos añadir a nuestros platos como guarnición en ensaladas o acompañando carnes, pescados o postres. Las flores ya no sirven solo para decorar. Ahora también se comen, y son sanas, divertidas y coloridas. Pero no todas son aptas para consumo, e incluso dentro de las que sí se pueden comer, tenemos que tener en cuenta que aquellas con fines decorativos no se pueden ingerir. Es decir, aquellas cultivadas en viveros con destino a las floristerías, ya que están tratadas con pesticidas. Las flores que pensemos añadir a nuestros platos deben ser especies comestibles de cultivo ecológico y cosechadas para un fin alimentario, ya sea compradas o cultivadas por nosotros mismos.

Existen infinidad de flores comestibles: rosa, de calabaza, geranios, claveles, pensamientos, orquídeas, crisantemos.

Hay más de 250 especies que pueden ser incorporadas a la dieta diaria en nuestras comidas, pero también en el té, vino, ensaladas y postres. Es importante saber cuáles podemos utilizar y de qué manera.

Flores comestibles

Algunas flores comestibles

Como ya te hemos comentado, no todas las flores son comestibles. A continuación te dejamos un breve listado con las más utilizadas o aquellas que son más fáciles de conseguir.

  • Flor de calabaza: se caracteriza por tener un sabor suave y dulce.
  • El pensamiento puede ir tanto en comidas dulces como saladas. Puede utilizarse en la decoración de galletas o tartas. También sirve de infusión.
  • La caléndula es perfecta para acompañar arroz, tortillas, ensaladas y para la presentación de canapés.
  • La orquídea aporta un toque muy especial a los platos y a los postres.
  • Los crisantemos se utilizan para ensaladas, salsas o vinagretas.
  • La lavanda suele ser incluida en infusiones, dulces y helados.
  • El geranio es ideal para postres, pasteles y bebidas o como guarnición.

¿Dónde conseguir flores comestibles?

Para aquellos que quieran comprar las flores comestibles, están disponibles en diferentes cadenas de supermercados, donde usualmente se ofrecen en formato de ensalada, combinando diferentes tipos de flores comestibles con una mezcla de lechugas.  Otro lugar donde las encontraremos fácilmente son las tiendas de productos ecológicos, donde es probable que dispongan de más variedades de flores. 

Cultivo propio

Si optas por cultivar alguna de estas flores para su consumo, o si ya tienes alguna de ellas en casa y quieres aprovecharlas para incluirlas en tus platos, es importante seguir estos pasos. La mejor hora para cortar las flores es por la mañana o al final de la tarde, es decir, en las horas en las que el Sol es menos intenso. Escogemos aquellas que estén en mejor estado y que presenten buen olor. Una vez cortadas, debemos retirar los estambres, tallos, pistilos y la base blanca de los pétalos porque suelen aportar un sabor amargo. Antes de su uso, hay que lavarlas con agua fría y dejarlas secar, o bien secarlas nosotros con papel.

Nuestro último consejo es que recojas solo las que vayas a usar, pues las flores comestibles no se pueden conservar durante mucho tiempo. En caso de que las hayas comprado, guardarlas en un envase en la nevera, donde se mantienen en buen estado una semana.