A lo largo del tiempo hemos visto cómo la rosa ha simbolizado en diferentes ámbitos ciertas cosas muy concretas. Se ha desarrollado culturalmente como imagen de creencias religiosas, culturales o tradicionales, pero no en todos los lugares ha sido del mismo modo ni persiguiendo los mismos propósitos. La rosa siempre ha querido transmitir un significado, por eso a continuación vamos a hablar de cómo esta flor ha simbolizado durante toda la Historia, aspectos que probablemente desconocías:

En la mitología

La rosa ha destacado por simbolizar generalmente la belleza, por eso se extiende en la mitología como el icono de Afrodita. La creencia era que esta flor originalmente tenía color blanco, pero tras pincharse la diosa con una de ellas, dejó caer su sangre y la convirtió en roja. Su creación había sido a manos de Cibeles, que la ideó para hacerle competencia en belleza, hasta ese momento incomparable ante nada.

También existe la leyenda de que la flor había sido creada por la propia Afrodita, que queriendo crear algo igual de bello que ella, con la espuma del mar hizo florecer en su pecho una rosa blanca que posteriormente Dionisio convirtió en roja al dejar caer vino sobre ella.

En la Historia, religión y tradiciones culturales

En las diferentes religiones, las rosas también han jugado un papel fundamental. En Egipto se veneraba con ellas a la diosa Isis -la denominada “Gran diosa madre”-. Los caballeros de la mesa redonda, colocaban en el centro una rosa para simbolizar el silencio. Y por ejemplo, en el caso del cristianismo, la rosa simbolizaba la sangre de Jesús pero también la vida y su durabilidad.

Esto ha sucedido en otras culturas y la terminología la podemos ver en creaciones actuales, como tatuajes o diseños, donde se combina la rosa con calavera, mostrando el tiempo, la vida y la muerte. La primera de ellas contrasta con vivir, la rosa representa la belleza, la pureza de ella, es el icono para la fuerza, y la calavera la muerte, el paso del tiempo, el final de una era. Podemos encontrar esta imagen también en las famosas catrinas.

Estas representaciones de tradición mexicana, manifiestan la muerte y la celebración del día de los muertos, por eso en sus detalles también contemplan estas flores. Sin ir más lejos, en la carta número trece del Tarot, la considerada MUERTE, aparece también la rosa banca de cinco pétalos, representando el fin de un ciclo y el comienzo de otro.

La rosa en la palabra de la religión también es importante. Rosario, el conjunto de rezos en honor a Jesús y la Virgen, es de origen latín y significa “rosaleda o jardín de rosas”, aunque en muchos lugares encontraremos su definición como “corona de rosas”. Al ser varios rezos en un mismo momento, se une con la imagen de muchas rosas en un mismo ramo.

En la India, múltiples textos de sus religiones utilizan las flores en general y las rosas en particular para plasmar enseñanzas referidas a la belleza, al momento presente, a mantenerse en el ahora y, una vez más, unión con lo infinito de la vida. Del mismo modo, la incluyen como visualizaciones en propias meditaciones y en mantras.

De una manera espiritual, la rosa es conexión personal con el centro de uno mismo, invita a la observación y el símil de florecer, es indicado también para la esperanza de nuevas cosas positivas, de aquello que se espera, de todo lo que está por llegar y los objetivos que se marca la propia persona.

En la actualidad

Aunque los tatuajes no son una tendencia actual, sí es de un tiempo a esta parte cuando han retomado más fuerza. La rosa en estos diseños era clave fundamental para coronar diferentes terminologías. Los marineros se la plasmaban en el brazo como término de amor para recordar a sus seres queridos, ya que el mar les hacía estar lejos de tierra firme, dándoles fuerzas y ánimos. En la actualidad, la rosa la podemos ver en diseños junto a una cruz, para demostrar fe hacia la religión cristiana, con relojes para determinar el paso del tiempo y la vida, y por el contrario, de color negras para simbolizar la muerte. Con los colores, las rosas en la piel cuentan vivencias personales: roja para amor y pasión, con la naranja se destaca la emotividad, la violeta indica la larga vida y prosperidad, pero también la fuerza de la mujer, la amarilla para el poder y la blanca para la pureza.

La rosa ha sido elemento clave con el paso del tiempo, además, en clásicos de cine, literatura y música. Pero también, podemos encontrarla en nuestro día a día haciendo la función de querer contar historias o emociones. Cualquiera puede hacerla protagonista de su vida y eligiendo de qué forma usarla.