La Camelia o Camelio, es una planta proveniente de Asia Oriental, se da en países como la India, China o Japón. Llegó a Europa durante el siglo XVI y son ideales para jardines o invernaderos, donde no les llega el sol de forma directa. Gustan mucho por su belleza, flores  de gran tamaño, colorido y estética. 

Se caracterizan por ser plantas que alcanzan entre los dos y cinco metros, carecen de fragancia, tienen hojas de color verde oscuro y florecen a finales de invierno o inicio de primavera. Lo hacen en forma doble, semi doble y simple. 

Se distingue con dos tipos de flor, la simple, tienen doble vuelta de pétalos y los estambres a la vista, y las compuestas, donde los pétalos llenar la flor y los estambres no se ven. Las Camelias son flores muy coloridas van desde el blanco, rosa, rojo hasta el amarillo y son de forma piramidal u ovalada. Y además tiene muchos significados, están asociadas a la belleza, el amor, el amanecer y al comienzo de algo nuevo.

Hoy en día, dentro de las Camelias se conocen más de 3.000 especies y las más conocidas son:
-Sinesis: conocida como la planta del té y se usa mucho en la medicina china.
-Sasanqua: tienen hojas pequeñas y oscuras. Tienden a florecer en otoño.
-Japonica: como su nombre lo indica, proviene de Japón y es conocida también como rosa del Japón.  Es de un intenso color rosado. 

 

Las Camelias, son plantas muy resistentes y fáciles de cultivar, se planta en macetas o jardines. Deben contar con unos cuidados mínimos en el riego, sustrato, ubicación entre otros. Así que si quieres conocer más sobre esta planta tan colorida, no pierdas los detalles de este post. 

1.- Cuidados para el riego: el mismo irá variando durante todo el año, en verano la frecuencia será mayor que en los meses de invierno. Siempre dejando el suelo húmedo, pero que drene bien y no quede agua en el fondo. Aquí es muy importante no usar agua con cal, ya que afecta al desarrollo normal de la planta. 

2.- Sustrato: se debe usar tierra ácida con abundante materia orgánica. Durante el crecimiento y luego de la floración, se debe colocar abono rico en humus de lombriz, que aporte ácido y evite la clorosis férrica. Y una vez al año, ponerle mulch o acolchado natural.

3.- Ubicación: esta planta es de exterior, pero se debe cuidar del sol directo y de fuertes vientos. Lo ideal es que estén colocada en zonas de sombra o semisombra con un clima cálido y temperaturas mínimas de 12 grados centígrados. 

 

4.- Las plagas: esta es una planta, que se ve gravemente afectada por varias plagas. Alguno de ellos son el hongos, ácaros, araña roja, el pulgón o la cochinilla. Así que para combatirlos, lo mejor es usar un fungicida de forma periódica sobre la planta. 

5.- La poda: Las Camelias, tiene dos tipos de poda. El de floración, que el momento ideal para hacerlo es en primavera y se hace cortando las yemas laterales ayudando a que la flor sea más abundante en el próximo período. Y la poda de limpieza, que se hace en invierno para eliminar flores viejas, secas o marchitas. 

6.- Trasplante: se debe hacer cuando empieza el frío y las raíces llegan a una medida de  45 cm de diámetro. Hay que mantener el cepellón de la tierra, para evitar que el cambio de suelo o de tierra de la maceta, afecte la planta.

7.- Reproducción: las Camelias la hacen a través de esquejes leñosos desde finales de verano hasta principios de otoño y en este punto, se debe tener en cuenta que es una planta que tiene las raíces altas.

Ahora que conoces algo más sobre la Camelia, ya sabes que son ideales si quieres llenar de color tu hogar...